La alemana BASF echa un capote al Gobierno de Rajoy, Vasco y de Castilla y Leon con el fracking.

Un directivo de BASF prometen una nueva e hipotética planta química sin entrar en más detalles («podria ser«). ¿Acaso no están muchas plantas por debajo de su limite máximo de producción debido a la crisis?. A no ser que la nueva planta se dedicara a depurar las aguas residuales del fracking.

En todo los  «publireportajes»  que han editado en medios de Internet, no han mencionado ni uno solo de los problemas del fracking, que podemos ver en estos estudios.

Por supuesto el directivo de BASF no menciona tampoco que en su pais no se va a hacer fracking, y que en España hay una gran oposicion ciudadana, con incluso cuatro Comunidades Autónomas que lo han prohibido, así como varias provincias más y cientos de ayuntamientos

Como si de un país bananero se tratara, y aprovechándose de la crisis hipotecaria que los bancos internacionales han creado (alemanes entre ellos), parece que tratan de aprovecharse con falsas promesas pero todas hipoteticas con «podria ser»: creo 100 puestos de trabajo fabricando productos tóxicos y te dejo el 25% del país como un desierto y lleno de contaminación. Ah, y además me aprovecho del posible gas en caso de que se extraiga, pero eso si, a precio de saldo claro.

Estupenda suma para las calculadoras del Ministerio de las Industrias. Una visión de futuro digna del más psicópata y demente.

 

Precisamente BASF ya ha tenido algún problemilla ambiental en Tarragona.


La empresa química Basf ha abierto la puerta a construir en el futuro nuevas plantas en España, que se unirían a las de Tarragona y Guadalajara, o a aumentar sus inversiones si el país explota el potencial de recursos que se estima que tiene en materia de gas no convencional o ´shale gas´.

En una entrevista concedida a Efe, el consejero delegado de Basf España y máximo responsable de la actividad de la multinacional alemana en el sur de Europa, Erwin Rauhe, ha explicado que «España es uno de los pocos países de Europa que podría tener ´shale gas´», lo que implica «tener energía a un coste más accesible».

«Si se explotara el ´shale gas´ y hubiera gas no convencional disponible en cantidades suficientes para la industria, podría ser que instaláramos más plantas aquí, al igual que hicimos en EEUU», ha asegurado Rauhe, quien aún así ha matizado que no es una cuestión que se vaya a resolver «en un año o dos», sino a largo plazo, ya que en España se están concediendo por el momento permisos simplemente de investigación.

La explotación del ´shale gas´ también «podría abrir la puerta a inversiones más grandes» en España, ya que actualmente el país tiene uno de los costes de la energía «más caros de Europa», ha asegurado el directivo de Basf, cuyas principales plantas en España son la de Tarragona, la mayor del sur de Europa, y la de Guadalajara.

Rebajar la factura energética

Rebajar la factura energética es una demanda recurrente de la patronal química española Feique, que esta semana ha celebrado su asamblea general y ha elegido como nuevo presidente a Antón Valero, quien pidió al ministro de Industria, José Manuel Soria, que la rebaja del precio de la energía fuera una «prioridad urgente».

El químico es uno de los sectores industriales más intensivos en el uso de energía, y de ahí que apueste abiertamente por el ´shale gas´, que se extrae mediante la fractura hidráulica de la roca que alberga el gas, denominada «fracking», un recurso que ha generado toda una revolución energética en EEUU.

Preguntado por si hay riesgo de deslocalizaciones en el sector químico español por el precio de la energía, ha asegurado que el problema no es tanto ése como que «no llegan plantas nuevas a España», y ha añadido que con los precios actuales de la energía «tenemos menos oportunidades de atraer inversiones».

En el caso particular de Basf, Rauhe ha asegurado que, además de reducir la carga burocrática en España, otra demanda específica de la compañía es poder contar con ancho de vía internacional en Tarragona.

«El tercer hilo sería otro punto a mi favor que podría convencer a mi jefe para autorizarnos a poner una planta aquí», ha asegurado Rauhe.

Las empresas Basf Española, Contank, Hoyer España, Schmidt Holding y Tradilo Inversiones constituyeron el pasado julio la sociedad conjunta que construirá y operará la estación intermodal de mercancías dentro de los terrenos de producción de Basf en el polígono petroquímico de Tarragona, un proyecto al que destinarán unos 30 millones, aunque Basf será el socio que más fondos aporte.

Basf mantiene su intención de que la terminal intermodal esté lista durante el primer trimestre de 2017, pero insiste en que «no invertirá antes de que el Gobierno haga llegar el ancho de vía internacional», un compromiso que espera que se concrete, como muy tarde, «a finales de 2016».

Cuarenta millones

Por otra parte, la multinacional química alemana Basf prevé invertir este año unos 40 millones en sus plantas españolas, la mayor parte de ellos en su planta de Tarragona, que es la más grande que tiene esta compañía en el sur de Europa, según precisó hace unos días Rauhe.

Se trata de un volumen similar de inversiones a las del año pasado y se destinarán básicamente a «ampliar la capacidad de producción» y a «actualizar» las instalaciones de sus plantas en Tarragona y Guadalajara, aunque el complejo de Tarragona se llevará el grueso de los fondos.

En cuanto a sus ingresos, Basf sumó el año pasado unos 1.100 millones en España y se propone crecer este año «por encima de la media» de las previsiones de facturación para el sector químico español, que están fijadas en un 3,2 % para este ejercicio.