El permiso Luena de Repsol llega a su fin

 

La batalla contra la fractura hidráulica en Cantabria y Castilla y León ha logrado un nuevo hito con la renuncia de la multinacional energética Repsol al conocido como permiso ‘Luena’, que tenía influencia sobre las cuencas fluviales de los ríos Besaya, Ebro, Pas, Pisueña, Miera y Asón. Con esta decisión queda enterrada la amenaza de la fractura hidráulica que pesaba sobre esta zona, que había provocado además una gran contestación social y política.

Según ha adelantado la Cadena SER en Cantabria, el Ministerio de Energía que dirige Álvaro Nadal (PP) tramita en estos momentos la extinción de este proyecto de exploración de hidrocarburos mediante la controvertida técnica de fracking, dado que había caducado el pasado mes de  enero, una vez transcurridos los 6 años que tenía de vigencia sin que la empresa Repsol haya hecho ni uno solo de los trabajos que tenía previstos.

En los últimos meses, la Asamblea contra la Fractura Hidráulica de Cantabria había puesto en marcha una campaña para reclamar al Gobierno central que reconociera la caducidad de este permiso de investigación bautizado como ‘Luena‘, concedido a Repsol el 22 de enero de 2011.

El permiso de exploración en Luena por parte de Repsol Investigaciones Petrolíferas ha llegado a su fin. Dos factores han influido en la decisión: que la licencia para realizar sondeos en las 74.628 hectáreas entre Cantabria y Burgos caducó en enero de este año y que tras la compra de fracking canadiense Talisman Energy los objetivos de exploración de hidrocarburos de la multinacional parecen ser otros. La empresa ha cambiado de estrategia y Cantabria ya no interesa.

Eso se traduce en “una agradable noticia” para Ecologistas en Acción, que después de tantos años de actividad y movilizaciones ven cómo una de las cinco zonas con permiso para exploraciones queda liberada.

“Es la mayor victoria política. Que la voz de todos, pueblo e instituciones, haya hecho que Repsol se retire de la zona“, explica Floren Enríquez, portavoz de Ecologistas en Acción. Desde la Asamblea contra la fractura hidraúlica en Cantabria felicitan “a todos los que han contribuido a la extinción de estos permisos. Porque eso es lo que ha hecho que Repsol desista”. Sin embargo, la empresa energética ha manifestado a este periódico que se ‘retira’ de la zona porque simplemente ha expirado el permiso y porque, tras incorporar otros activos con la adquisición de Talisman Energy, en este momento tiene otras prioridades.

“Que la empresa se retire ahora no quita para que dentro de unos años vuelva a solicitar permisos en Cantabria. Puede que Repsol no tenga interés temporalmente, pero en un futuro igual sí“, señala Josué Bilbao, miembro de la Asamblea.

En su momento, Podemos reclamó en el Parlamento la extinción total mediante una proposición no de ley y la Asamblea contra la Fractura Hidráulica exigió lo mismo por cauces administrativos.

Una pequeña victoria en una larga trayectoria de reivindicaciones contra la fractura hidráulica, pero todavía quedan varios permisos vigentes en Cantabria y Burgos: Bezana-Bigüenzo, Urraca, Libra, Gran Enara, Los Basucos y Galileo.

La zona central sur de Cantabria es la que más preocupa a plataformas contra el fracking y ecologistas. Tres de los permisos afectan a “poco territorio”, pero en la zona de Campoo-Los Valles, Valdeprado del Río, Valderredible y el Embalse del Ebro ocupa, según Enríquez, “gran proporción de Cantabria”. En concreto, 179.000 hectáreas.

Pero hoy toca “felicitarnos porque el pueblo ha conseguido que una empresa desista de un proyecto que iba a ser muy malo para el medio ambiente. Hay que apostar por la energía renovable, insiste Enríquez.

Otros permisos caducados

La empresa energética Repsol mantiene todavía intereses económicos en los permisos de fracking ‘Bezana-Bigüenzo‘ con un 40% de participación, junto con la también multinacional Gas Natural Fenosa, unos permisos que afectan a diversas zonas de Palencia y Burgos (Manzanedo y Zamanza) y a los valles cántabros de Campoo, Valdeolea, Valdeprado del Río y Valderredible.

“Estos permisos actualmente son manifiestamente ilegales, pues su tiempo de vigencia ha caducado ya hace más de un año”, recuerdan desde la Asamblea contra la Fractura Hidráulica de Cantabria, que mantiene la movilización y espera que lleven el mismo camino que el ahora extinto permiso ‘Luena’.

Fuente: eldiariomontañes.es

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