El Gobierno Vasco no piensa disolver la Sociedad de Hidrocarburos de Euskadi (SHESA)

  • El Gobierno ‘participará en todos los permisos que investiguen hidrocarburos’ en Euskadi y alrededores.

  • Defiende que la sociedad pública aliada con Repsol es ‘de gran valor’.

El Gobierno Vasco no piensa disolver la Sociedad de Hidrocarburos de Euskadi (Shesa), como le piden las plataformas contra el fracking. La consejera de Desarrollo Económico y Competitividad, Arantza Tapia, defiende la continuidad de la sociedad pública responsable de buena parte de los sondeos para la extracción de gas no convencional que se están desarrollando en Euskadi -todavía «lamentablemente» en fase de exploración y no de explotación, dice- porque es una «herramienta de gran valor para intentar lograr el mayor grado posible de soberanía energética» (N del T: Como si irían a regalar el gas  Heyco, Cambria o BNK)

El 9 de octubre de 2012, antes de las elecciones autonómicas que lo llevaron a Ajuria Enea, el entonces aspirante a lehendakari Iñigo Urkullu escribió en su bitácora: «Nuestra postura sobre el fracking: ni explotación, ni exploración con ninguna técnica, llámese fracking o llámese como se quiera, si no respeta los rigurosos estándares de protección de los bienes ambientales». Hoy su Ejecutivo ha matizado esa postura: «Es y será intención y objetivo de este Gobierno participar, en tanto y cuando sea posible, en todos aquellos permisos que investiguen hidrocarburos en territorio de la CAV y/o cuencas geológicas limítrofes de interés».

Así lo explica la consejera de Desarrollo Económico y Competitividad -de quien depende la política energética del Gobierno vasco- en un escrito enviado al Parlamento a petición de Dani Maeztu (EH Bildu). Tapia, que en los últimos días ha escuchado la petición de la plataforma antifracking Gure Energia de que cierre la citada sociedad pública, subraya que Shesa es «una fortaleza» para el País Vasco por dos razones. Primero, porque asegura el control público sobre el «sector estratégico» de los hidrocarburos, ya que, «en caso de no existir Shesa», sería desarrollado en solitario por empresas privadas sin la «garantía y control» que implica la participación del Gobierno vasco. Y segundo, porque es «una herramienta de gran valor» ya que contribuye a que Euskadi logre «el mayor grado posible de soberanía energética».

Euskadi concentra hoy 20 de los 53 sondeos de hidrocarburos que hay en toda España. Según datos oficiales correspondientes a septiembre, nueve ya están en la fase de investigación, seis de ellos con participación del Gobierno vasco a través de Shesa. En octubre se supo que el Ministerio de Medio Ambiente autorizaba a Repsol realizar prospecciones a unos 20 kilómetros frente a la costa vizcaína -Elantxobe y Bermeo-. Agotados los recursos de la plataforma La Gaviota, la compañía petrolera cree que puede encontrar más hidrocarburos a 4.000 metros de profundidad. El proyecto se llama Fulmar y consta de dos pozos: Fulmar-1 y Pelícano-1. A Repsol aún le falta el visto bueno del Ministerio de Industria y Energía para poder empezar a trabajar.

En su escrito, Tapia responde a Maeztu sobre estos dos últimos pozos en los que también participa Shesa, fruto de un acuerdo con Repsol de mayo de 2012. Entonces la pública representaba el 30,77% del programa; seis meses después, el Gobierno redujo su presencia al 15,77% para «disminuir el riesgo económico en el proyecto». La consejera matiza también que con la autorización medioambiental sobre la mesa «y una vez se obtenga la preceptiva autorización del Ministerio de Industria» para empezar a realizar las prospecciones, esto «no obliga a tener que perforar ambos sondeos». Fulmar-1 es «el comprometido» y Pelícano-1 quedaría «como contingente en función de los resultados» del primero.

El Ejecutivo vasco ha aportado «2,5 millones de euros aproximadamente» a este proyecto desde la concesión del permiso, con los que ha pagado su parte de «los compromisos y costes de los trabajos proyectados». La consejera dice que si el Ministerio de Industria concede el permiso final, Shesa «concretará con Repsol, como operador y socio del permiso, los aspectos técnicos y económicos» del sondeo, y que los gastos estarán «en consonancia» con lo establecido en unos acuerdos sujetos a «cláusulas de confidencialidad» -porque «afectan a intereses de un tercero privado»– que los parlamentarios sólo podrán consultar en las oficinas de Shesa en Bilbao.

La respuesta desde el área de Medio Ambiente no está demasiado lejos. Interpelada por la Sociedad de Hidrocarburos, la consejera Ana Oregi subrayó ayer que el paso hacia una sociedad basada en las renovables no se hace «de la noche a la mañana» y que aún no se pueden sustituir totalmente los combustibles fósiles. Por eso rechaza declarar a Euskadi «territorio libre» del fracking, una medida «grandilocuente» que han tomado otros gobiernos y que ha sido tumbada por los tribunales. «Podríamos hacer una declaración así», dijo, «pero no tendría efectividad». Para Oregi lo idóneo es estudiar cada caso «en cada lugar» y sus efectos en el patrimonio natural.

 A la busca de hidrocarburos

Euskadi, centro neurálgico. El País Vasco concentra 20 de los 53 sondeos de hidrocarburos que hay en España, según los datos que el Gobierno central entregó al Congreso de los Diputados en verano. Todos en fase «muy incipiente». El Ejecutivo de Mariano Rajoy subraya que actualmente «no existe ninguna concesión de explotación vigente o en trámite» y que todas las prospecciones están «en fases incipientes de su investigación». Nuevos proyectos en la costa. El último sondeo con el aval del Ministerio lo lidera Repsol con el Gobierno vasco. Se llama ‘Fulmer’ y está entre Bermeo y Elantxobe.

 La postura del PSOE en Euskadi

Las exploraciones del subsuelo hacen aflorar las contradicciones de los principales partidos políticos. La fuerte contestación social que generan las técnicas asociadas al fracking, el sistema de fractura hidráulica para obtener gas, el denominado gas no convencional, está obligando al PNV y al PSE, aunque también en cierta manera al PP, a un incómodo ejercicio dialéctico para ir superando fases de los diversos proyectos en marcha sin mostrar una posición clara al respecto. Ni demasiado obstruccionista ni demasiado permisiva.

PNV, PP y UPyD han aprobado una enmienda a una propuesta socialista para que en el periodo de consultas del proyecto de campaña sísmica de investigación de hidrocarburos, en Bizkaia, el denominado proyecto Géminis, “informe de las medidas necesarias para garantizar la máxima protección ambiental mediante la aplicación de estrictos criterios técnicos”. La propuesta socialista, que coincidía plenamente con la de EH Bildu, no se contentaba con la realización de una evaluación de impacto ambiental ordinaria, es decir, de aspectos básicos de la superficie, y proponía una más completa de todo el proyecto, lo que denominan una evaluación de impacto ambiental estratégica.

En el debate ha habido desde choques entre grupos hasta rectificaciones. Los socialistas han reconocido esta mañana que se equivocaron impulsando el fracking durante la legislatura de Patxi López al frente de la lehendakaritza. La portavoz de este grupo Natalia Rojo, ha pedido al resto de los grupos que dejen de “mentir” y de jugar con los términos y los conceptos.

“Todos somos presa de las hemerotecas, y yo dije lo que dije en defensa de la estrategia de Patxi López sobre el fracking, pero no me pongo roja en decir que nos equivocamos”.

La ciaboga del PNV también ha sido considerable, aunque más desde el punto de vista de la percepción que de las palabras. Si el ahora lehendakari, Iñigo Urkullu, aseguró en la anterior campaña electoral, en su blog personal, cuando el PSE estaba volcado en lograr la suficiencia energética vasca, y en medio de multitudinarias protestas contra el fracking, que en Euskadi “no habrá ni exploración ni explotación”, ahora dejan la puerta abierta a que si se explore y explote si las condiciones de seguridad y medioambientales son las debidas.

El portavoz del grupo nacionalistas vascos, Norberto Aldaiturriaga ha dicho hoy que la posición oficial del partido es “Si a la investigación de los recursos naturales del subsuelo, pero no a la explotación ni a la exploración sin las debidas medidas ambientales y de seguridad”. Aldaiturriaga ha criticado que el PSE haga ahora de “vientre de alquiler” de la izquierda abertzale, por presentar su iniciativa, y ha cuestionado a Rojo por cambiar de opinión: “Si lo ha hecho una vez puede cambiar otra vez”, le ha replicado.

En los bancos del PP estaba en alcalde de Vitoria Javier Maroto, firmante de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) en contra del fracking. Su grupo apostó por seguir adelante con el proyecto Géminis. La portavoz de grupo popular, Mari Carmen López de Ocariz, cuyos compañeros en Madrid están dando autorizaciones para la prospección ha utilizado el mismo argumento que el PNV contra la socialista Natalia Rojo: “A usted esto no le importa nada. Ha cambiado de opinión y en mayo puede cambiar otra vez”, le ha criticado.

El parlamentario de UPyD, Gorka Maneiro, ha criticado a todos los demás portavoces por cambiar de forma permanente su discurso en esta materia y apostó por plantear un debate serio sobre este asunto.

Fuentes: El Pais Y El Mundo

1 comment for “El Gobierno Vasco no piensa disolver la Sociedad de Hidrocarburos de Euskadi (SHESA)

  1. Fernando Ramos
    23 Diciembre, 2014 a la 20:04

    Recordaros que la MAFIA POLITICA está al servicio de las corporaciones energéticas, fijaos como JOSU JON IMAZ, del PNV, ha sido nombrado CONSEJERO DELEGADO de REPSOL……..creo que sobran más comentarios, y ya vemos a quienes sirven esta GENTUZA.

    SI VOTAS PNV-PP-PSOE-UPyD votarás a favor del FRACKING y……….. del TTIP.

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