El CEDER Merindades se posiciona contra el fracking.

La votación ha sido ajustada con 18 votos a favor de posicionarse contra el fracking, 17 con no posicionarse y 4 abstenciones.

Ahora la entidad se sumará a la declaración que ya respaldan otras 150 asociaciones de la comarca y todas las organizaciones agrarias.

En ella el Ceder estará con quienes

«consideran que la fractura hidráulica y sus posibles efectos y consecuencias son incompatibles con lo que quieren y desean para esta tierra, como son: una agricultura y ganadería sostenibles, una industria no contaminante, un turismo que valora la zona por su riqueza paisajística y medioambiental y un sector servicios moderno y que dé apoyo a los anteriores».

 Asimismo, los firmantes solicitarán a la Diputación que manifieste su oposición al fracking, instarán a la Junta de Castilla y León a que prohiba esta técnica y requerirán al Gobierno de España y a su Ministerio de Industria que deroguen los permisos de investigación concedidos.
En virtud de sus Estatutos los objetivos de CEDER  son algunos de los siguientes:
  • Sensibilizar a las Administraciones Locales, Autonómicas y Estatal, así como a las Instituciones Comunitarias Europeas al objeto de optimizar el aprovechamiento de los recursos endógenos de la comarca para su desarrollo armónico e integral.
  • Participar en la Iniciativa Comunitaria Leader y en cualquier otra Iniciativa legitima para el desarrollo armónico e integral de la comarca, así como en cualquiera otra cuyo fin sea alcanzar el Desarrollo Turístico de la Zona
Diario de Burgos ha contado la noticia con su estilo variopinto y un titular que no viene a cuento:

«Una mayoría de socios fuerza al Ceder a ponerse en contra del fracking.»

Primero lo solicitaron catorce socios, pero los estatutos del Centro de Desarrollo Rural de Las Merindades (Ceder) obligan a que se vote una cuestión en asamblea solo si lo reclaman 17.
Después presentaron la petición formal tres socios integrantes de la junta directiva, los ayuntamientos de Espinosa de los Monteros y Trespaderne y la Asociación de Amigos de Nuestra Señora de Ahedo, con sede en San Martín de Losa. Esta otra posibilidad si está establecida en los estatutos del Ceder, que el lunes por la noche votó por primera vez en asamblea su posición a favor o en contra de un asunto polémico. Tras el debate del punto del orden del día, 18 socios reclamaron que se sume a la declaración en contra del fracking, 17 dijeron que no lo hiciera y 4 votaron en blanco en una asamblea que reunió al 45% de sus 85 integrantes.
 
Su presidente, Juan Esteban Ruiz Cuenca, pidió «neutralidad» como ya lo ha hecho en anteriores ocasiones cuando la polémica ha estallado alrededor de la instalación de parques eólicos, la ejecución de vías de comunicación, proyectos empresariales o la propia central nuclear de Santa María de Garoña.
Hasta ahora, el Ceder, que aglutina a los 27 ayuntamientos de la comarca y 58 asociaciones, había conseguido mantenerse al margen de polémicas y mostrar una posición neutral, porque «entendemos que los 27 ayuntamientos que integran el Ceder son soberanos y el Ceder no tiene que entrar en estos debates». Pero con la técnica del fracking y los proyectos previstos para investigar la posible existencia de gas metano no convencional en la roca de pizarra del subsuelo de la comarca se ha roto este quorum.
La primera votación que se celebró en la asamblea, a la que acudieron representantes de diecinueve ayuntamientos y veinte asociaciones, dio como resultado un empate a 17 síes y 17 noes más 5 votos en blanco. En la segunda votación, uno de los votos en blanco decantó la balanza hacia el posicionamiento del Ceder en contra de los proyectos gasísticos. Ambas fueron secretas.
 
Aunque el asunto estaba incluido en el orden del día hubo ocho consistorios que no acudieron a la asamblea, entre ellos el de Villarcayo (pueblo sede de CEDER) que hace pocas semanas aprobaba en pleno una moción contra del fracking tras conocerse el interés de BNK por adquirir suelo en el municipio villarcayés para iniciar sus prospecciones. Tampoco estuvieron en la asamblea representantes de los ayuntamientos de Arija, Alfoz de Santa Gadea, Merindad de Valdivielso, Merindad de Sotoscueva, Merindad de Montija, Berberana y el Valle de Losa. El resto si votó (entre otras cosas porque asistieron) .

Ahora la entidad se sumará a la declaración que ya respaldan otras 150 asociaciones de la comarca y todas las organizaciones agrarias. En ella el Ceder estará con quienes «consideran que la fractura hidráulica y sus posibles efectos y consecuencias son incompatibles con lo que quieren y desean para esta tierra, como son: una agricultura y ganadería sostenibles, una industria no contaminante, un turismo que valora la zona por su riqueza paisajística y medioambiental y un sector servicios moderno y que dé apoyo a los anteriores».
Asimismo, los firmantes solicitarán a la Diputación que manifieste su oposición al fracking, instarán al a Junta de Castilla y León a que prohiba esta técnica y requerirán al Gobierno de España y a su Ministerio de Industria que deroguen los permisos de investigación concedidos.