Fuga en pozo de fracking vierte 6.000 litros de lubricante de perforación en un afluente del río Ohio

vertido pozOhio

«Los riesgos del fracking son conocidos y se pueden controlar» repiten como un mantra Juan Carlos Muñoz y Maria Jesus Gallego de Shale Gas España.

Más de 6.000 litros de lubricante a base de petróleo se han filtrado a un afluente del río Ohio esta semana, tras un fallo en el equipamiento de un pozo de petróleo y gas.

La plataforma está situada en el sureste de Ohio, cerca del pueblo de Beverly, y pertenece a PDC Energy Inc. Uno de los contratistas de la compañía se está encargando de las labores de limpieza, bajo la supervisión de la Agencia de Protección Ambiental de Ohio. Un portavoz de PDC declaró a la agencia de noticias Associated Press que los trabajadores del lugar detectaron un aumento en la presión del pozo, pero fueron incapaces de contenerlo debido a un mal funcionamiento del equipamiento en el brocal.

Este fallo liberó el fluido a base de petróleo, denominado “lodo” (“mud”), que se emplea para lubricar el equipamiento en la perforación del pozo. El lodo alcanzó un arroyo afluente del río Muskingum y el equipo de limpieza está usando diques de contención para evitar que el fluido se extienda más.

El sheriff y el departamento de bomberos del condado de Morgan fueron informados tras la fuga y PDC cubrió los costes de la reubicación de varios residentes de la zona para asegurarse de que nadie resultase herido en caso de que una fuga de gas natural provocase una explosión. Los funcionarios afirmaron que el vertido se controló el miércoles, pero que podría haber dañado la vida marina.
El pozo estaba destinado a la fracturación hidráulica, pero el proceso de fracking todavía no había comenzado cuando tuvo lugar la fuga.
PDC Energy tiene 15 pozos activos en Ohio y permiso para otros 18, pero este es el único vertido del que la compañía ha informado en el estado. Sin embargo, sí hubo otro vertido de fluido de fracking en un pozo en Colorado en febrero de 2013.
Otras zonas del país no han sido tan afortunadas. Dos trabajadores de un campo petrolífero resultaron muertos y otros nueve heridos en una explosión en un pozo de Texas la semana pasada. De hecho,
la industria del petróleo y el gas tiene una tasa de mortalidad casi ocho veces mayor que la media de la mayoría de las industrias. Un total de 545 personas fallecieron en accidentes en esta industria entre 2008 y 2012 y 18 000 sufrieron amputaciones, fracturas de huesos, quemaduras u otras lesiones.
El pasado abril, un oleoducto de la compañía energética BP lanzó una nube de crudo y gas natural del tamaño de más de 20 campos de fútbol en Alaska. En marzo, la colisión de una barcaza de petróleo cerca de la ciudad de Texas vertió más de 635 000 litros de petróleo. En febrero, un remolcador chocó con otra barcaza, vertiendo casi 120 000 litros y obligando a cerrar más de 100 kilómetros del río Mississippi. De nuevo en Ohio, 75 000 litros de petróleo se fugaron de un oleoducto en marzo y dos descarrilamientos de tren, uno en Pensilvania y otro en Virginia, derramaron entre 11 000 y 15 000 litros y 190 000 litros, respectivamente.
En total, más de 120 353 barriles de líquidos peligrosos, incluyendo crudo y otras formas de petróleo, se vertieron en 2013 en 622 incidentes diferentes; más del doble que los 45 934 barriles vertidos en 570 incidentes en 2012.
 El Departamento de Recursos Naturales de Ohio, encargado de conceder y supervisar los permisos de perforaciones de gas y petróleo en el estado, investigará este último vertido.

Traducción del artículo «Fracking Well Leak Spills 1,600 Gallons Of Oil Drilling Lubricant Into An Ohio Tributary» publicado por Jefff Spross el 9 de mayo de 2014

Fuente: fractura-hidraulica.blogspot.com.es